martes, 1 de febrero de 2011

DÉJÁ VU

Recordar cosas que aún no se han vivido es un fenómeno notorio y científicamente conocido como déjà vu. Afecta a una gran cantidad de personas, y es particularmente frecuente en edades comprendidas entre los 15 y 25 años, según estudios formales.
"Déjá Vu" ocurre, por ejemplo, cuando nosotros caminamos por un lugar, vemos una calle, una casa y de pronto decimos o pensamos “yo ya estuve aquí alguna vez en el pasado”.
Esa extraña sensación de haber vivido antes una determinada situación es llamada por los franceses déjà vu, que quiere decir “ya visto”. Este nombre se debe a un científico francés de finales del año 800, Emile Boirac.
El 80% de las personas ha tenido alguna vez la sensación de estar viviendo una experiencia vivida anteriormente. El efecto dura tan sólo unos segundos, pero la persona que lo vive puede sentirlo como más largo debido a la sensación de intranquilidad que le invade. El sitio o los hechos son reconocidos inmediatamente. Sin embargo, resulta imposible ubicar en el pasado una situación igual, y cuanto más se esfuerza la persona por atrapar el recuerdo, más se desvanece. La confusión aumenta al comprender que no se trata simplemente de recordar una cara, un sitio o un olor, sino una experiencia entera.
Los psicoanalistas opinan que lo inducen las fantasías inconscientes de la persona: es fruto de los sueños diurnos. Según estos especialistas, el fenómeno está relacionado con algo de gran importancia para el sujeto.
Los psicólogos y los neurólogos consideran que en el cerebro se activan por error los circuitos neuronales responsables de la sensación del recuerdo. Por eso se "recuerda" algo que realmente no ha pasado. Es decir, para esta rama de la ciencia, el déjú vu una alteración de la memoria.
La explicación definitiva que ofrecen, sin embargo, es que son hechos repetitivos de la conciencia o de la memoria consciente: hechos similares, que según ellos, "acontecieron en un tiempo atrás indeterminado y se vuelven a vivir de pronto”. Muy interesante éste último, pues aún sin admitirlo abiertamente, no descarta la posibilidad de que estos hechos pudieron suceder en una vida pasada.
Bajo el punto de vista espiritual, el Déjá vu no es otra cosa que un breve recuerdo de una vida pasada. A nivel consciente, no podemos recordar nuestras vidas anteriores, pero algunas imágenes se activan al estar en un determinado sitio, o con determinadas personas. Como ejemplo, citaré a una paciente venezolana que viajó a Italia por primera vez en su vida, acompañada por el esposo y dos hijos adolescentes. Al visitar las ruinas de Pompeya, comenzó a experimentar una indefinida sensación de ansiedad. Y cuando llegaron a una de las callejuelas flanqueada de casas derruidas, fue presa de una emoción muy grande, que le provocó temblores en el cuerpo y una sudoración nerviosa. Indicó unas ruinas un poco apartadas de las demás, rodeadas por lo que parecía un patio, llamándolas “Stabula” y dijo que ella estaba ahí. “Calor, calor, me ahogo…” murmuró antes de desmayarse. Cuando recuperó la consciencia, no recordaba gran cosa del suceso, pero insistió para que se fueran cuanto antes de ahí, debido a la gran angustia que experimentaba.
En este caso, el Déjá vu fue muy fuerte y claro, deja comprender que la persona pudo haber estado en Pompeya cuando quedó enterrada bajo la lava del volcán.
Pero, aun cuando no tenga esta intensidad, toda experiencia de este tipo, deja una impresión muy marcada en quién la vive.

(Los “Stabula” eran establecimientos con establos que se componían de un patio abierto rodeado de comedores y en cuyo piso superior se encontraban los dormitorios)